Concretamente el CUT se refiere al SAE (Servicio de Ayuda a la Explotación) que funciona tanto en AUZSA como en el propio servicio de movilidad del Ayuntamiento y que, “o no utilizan correctamente o no saben cómo hacerlo”, sostienen.
El citado control, explican desde el sindicato, se realizó el 13 de julio en dos tramos horarios (mañana y tarde), confeccionado por seis personas en “seis puntos estratégicos de la ciudad” (Paseo Pamplona en ambas direcciones, Plaza San Miguel, Avenida Puente del Pilar, América y Madrid / Rioja) y “anotando manualmente todos los pasos que los distintos buses / líneas hacían en esos puntos”.
Según CUT, este estudio “no pretende ser un reflejo exacto del estado y funcionamiento de las líneas de bus”, pero “si recoge una ‘foto’ puntual de lo que un día cualquiera, ese día, ocurría en la ciudad”. “Es un trabajo que hemos realizado CUT, pero que entendemos debe hacer el propio Ayuntamiento porque dispone de las herramientas necesarias y la obligación de velar por los intereses de las y los usuarios del transporte urbano”, aseveran.
En opinión del sindicato, con este trabajo se comprueba “cómo se hacen kilómetros sin prestar un buen servicio al ciudadano, y como la empresa AUZSA, solo busca aumentar su cuenta de beneficios”.
“A nuestro entender -continúan-, la ciudad ganaría mucho si los cuadros de marchas y horarios de recorrido fuesen reales y realizables por los conductores, en lugar de los actuales (elaborados por AUZSA y aprobados por el Ayuntamiento, no sabemos con qué tipo de comprobaciones) que hacen imposible que los conductores puedan cumplir horarios y dar el trato y servicio que los usuarios merecen y pagan con su uso y sus impuestos”. Por ello, han hecho llegar el estudio a la concejala de Movilidad, Teresa Artigas, e instan al Ayuntamiento de Zaragoza a “tomar cartas en el asunto urgentemente”.




